jueves, 23 de julio de 2009

¿Quién diseñó tu bitácora?

Yo soy de los que apoyan la filosofía de la reusabilidad: "Do it once, use it always". Por lo tanto, opino que si algo ya está hecho, funciona bien, como se espera y sin causar problemas, entonces ¿para qué reinventar la rueda?

Lo mismo puedo decir cuando elegí la plantilla de esta bitácora: encontré una que ya estaba hecha a mi medida.

ProBlogger fue un poco más lejos e hizo una encuesta entre varios blogueros para saber quién diseñó sus respectivas bitácoras en línea. El resultado: 79% de blogueros no pagó nada por el diseño de su bitácora.


¿Para qué pagar por algo que se puede encontrar gratis si no hay necesidad de personalizarlo de manera tan profesional? Yo creo que eso sería comprensible para las empresas o individuos que no cuenten con las tecnologías necesarias y que quieren diferenciarse de una manera particular para promocionar su propia marca. Sin embargo, a pesar de haber utilizado yo una plantilla ya existente para esta bitácora, yo creo que sí puedo afirmar que yo sí me distingo de alguna manera u otra del resto de la blogósfera. Sean ustedes lectores quienes me juzguen.

4 comentarios:

daniel dijo...

Este tema toca la punta del iceberg de lo q algunos llaman el nuevo modelo economico, donde la gente se esta acostumbrando a no pagar y los q tienen los negocios no saben como hacer dinero con esta nueva tendencia

Vitinho dijo...

daniel, ¿y tú qué solución propones?

daniel dijo...

bueno, basandonos en lo sgte:

-a la gente le gusta crear su propio contenido

-tb les gusta personalizar lo q usan, ya q les interesa q sea "unico"

la idea seria:

-cobrar para poder personalizar, si quieres tener esa opcion tendrias q pagar, de lo contrario simplemente puedes usar el default

-pero al mismo tiempo, se le deberia permitir al creador de contenidos/personalizaciones, vender sus creaciones/disenhos, de esa manera todos ganan

Vitinho dijo...

Lo segundo sí existe, pero no todos compran. Con respecto a lo primero, si es que se va a cobrar, posiblemente la persona al final se decida a crear su propia versión o pedirle/pagarle a alguien para que lo haga.